¿Puede afectar el VIH a la pérdida auditiva? ¿Hay estudios que avalen esta teoría?

La pérdida de audición y la sordera es uno de los problemas asociados a personas que viven con el VIH. Hasta hace poco se discutía si la terapia utilizada para este tipo de enfermedad podría ser el motivo, o la inflamación crónica que provoca, o el VIH en sí mismo podría ser un factor contribuyente a dicha pérdida.

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida denominado SIDA, resultante del virus de inmunodeficiencia humana, VIH, afecta la vida de millones de personas en todo el mundo. Esta enfermedad ya controlada hoy en día y que en el pasado ocasionó gran terror en la población, ha sido una verdadera pandemia durante décadas.

Teniendo en cuenta que se estima que unos 37 millones de personas viven con VIH / SIDA y que hay estudios que arrojan datos sobre una relación directa entre la enfermedad y la pérdida auditiva, es una sorpresa que no se empleen más recursos para abordar este importante problema de salud auditiva.

EL VIH / SIDA en la actualidad

Relación entre pérdida auditiva y vih

 

El VIH sigue siendo un importante problema de salud pública mundial aunque está más controlado y las personas que la padecen pueden llevar una vida larga y saludable.

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) se dirige al sistema inmunitario y debilita los sistemas de defensa de las personas contra las infecciones y algunos tipos de cáncer. La etapa más avanzada de la infección por VIH es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), que puede tardar de 2 a 15 años en desarrollarse si no se trata.

Había aproximadamente 37.9 millones de personas viviendo con VIH a fines de 2018.

Como resultado de los esfuerzos internacionales, la cobertura de los servicios ha aumentado constantemente. En 2018, el 62% de los adultos y el 54% de los niños que viven con el VIH en países de bajos y medianos ingresos recibían terapia antirretroviral (TAR) de por vida.

Sin embargo, no todos pueden acceder a las pruebas, el tratamiento y la atención del VIH. Debido a las brechas en los servicios, 770.000 personas murieron por causas relacionadas con el VIH en 2018.

En junio de 2019, 24.5 millones de personas accedían a la terapia antirretroviral.

Entre 2000 y 2018, las nuevas infecciones por VIH disminuyeron en un 37% y las muertes relacionadas con el VIH disminuyeron en un 45%.

Investigaciones sobre VIH y sordera

Existen numerosos estudios realizados desde 1985 que han venido a relacionar la pérdida auditiva con el VIH / SIDA.

A pesar de una cierta variabilidad entre los estudios con respecto al criterio utilizado para definir la pérdida auditiva, el tamaño de la muestra y la distribución de los sujetos según el estado inmunológico, existe una tendencia general de aumentar la pérdida auditiva en todo el rango de frecuencia, especialmente de naturaleza neurosensorial, con progresión de la enfermedad.

Relación entre pérdida auditiva y vih

 

En 2011, la Universidad de Rochester en Nueva York realizó un estudio de cinco años que concluyó que ni la infección por el VIH ni su tratamiento estaban asociados con la pérdida auditiva.

Sin embargo, en 2014, el mismo equipo de investigación realizó un nuevo estudio con pacientes de mediana edad con VIH. En este caso, los resultados fueron muy diferentes: tanto los hombres como las mujeres VIH positivos tenían dificultades para escuchar los tonos altos y bajos, con umbrales auditivos 10 decibelios más altos que los de sus contrapartes no infectadas.

Del mismo modo, un estudio de 2012 de la red de investigación de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) sugirió que los niños infectados con VIH en el útero tienen dos o tres veces más probabilidades de tener pérdida auditiva a la edad de 16 años que los no infectados.

Esto sugiere que la infección por VIH afecta el desarrollo del sistema auditivo y puede explicar por qué los adultos más jóvenes infectados informan una pérdida auditiva repentina y transitoria en la edad adulta.

Otro estudio del Centro Médico de Taipei en Taiwán tuvo como objetivo evaluar la pérdida auditiva en 8.760 pacientes con VIH y 43.800 sin VIH. Se evaluó durante un período de cinco años desde 2001 hasta 2006.

Según la investigación, la pérdida auditiva repentina ocurrió casi el doble de frecuencia en pacientes con VIH de 18 a 35 años, pero no en los de 36 años de edad o mayor.

Si bien los investigadores no pudieron concluir que el VIH fuera la causa principal de tal pérdida, la escala del estudio sugiere que el VIH puede ser un factor contribuyente.

La naturaleza contradictoria de los estudios solo sirve para resaltar la gran cantidad de preguntas que quedan sin respuesta, no solo en cuanto a si la pérdida auditiva está directa o indirectamente vinculada al VIH, sino qué mecanismos, si los hay, pueden ser responsables de tal pérdida.