En Centro del Audífono sabemos que la pérdida auditiva rara vez aparece de forma aislada. Cada vez más, la investigación confirma lo que observamos en consulta: las enfermedades crónicas afectan directamente al oído, al equilibrio y a la capacidad cognitiva. Y sin embargo, muchas personas con estas condiciones nunca han pasado por una revisión auditiva.

¿Qué tienen en común la diabetes, la hipertensión o la enfermedad renal?

Que todas pueden dañar los pequeños vasos sanguíneos que irrigan la cóclea, el órgano responsable de transformar el sonido en señal nerviosa. Cuando esa irrigación se ve comprometida, la audición se resiente, a menudo de forma gradual y silenciosa.

Los estudios clínicos identifican diez enfermedades crónicas de especial relevancia: asma, cáncer, enfermedad renal crónica, EPOC, enfermedad coronaria, depresión, diabetes, colesterol alto, hipertensión y obesidad. Todas ellas se asocian a un mayor riesgo de pérdida auditiva, tinnitus, problemas de equilibrio y deterioro cognitivo.

Lo que deberías saber según tu condición

Diabetes. La tasa de pérdida auditiva en personas con prediabetes es un 30% superior a la de la población general. La hipoacusia diabética es neurosensorial y puede afectar a todas las frecuencias. Además, la neuropatía periférica y las fluctuaciones de glucosa aumentan el riesgo de caídas.

Hipertensión y enfermedad cardiovascular. Se asocian a pérdida auditiva en frecuencias agudas. Uno de cada tres pacientes en consultas de cardiología presenta algún grado de deterioro cognitivo, muchas veces relacionado con una audición no tratada.

Enfermedad renal crónica. El riñón y la cóclea comparten una estructura similar, lo que explica que la pérdida auditiva, el tinnitus y el vértigo sean síntomas frecuentes en estos pacientes, especialmente a partir del estadio 3 de la enfermedad.

Cáncer y quimioterapia. Algunos tratamientos oncológicos, especialmente los basados en platino, pueden provocar hipoacusia neurosensorial bilateral, tinnitus y alteraciones del equilibrio. Si has recibido o estás recibiendo quimioterapia, una valoración auditiva es especialmente importante.

Obesidad y EPOC. Ambas condiciones se asocian a mayor prevalencia de hipoacusia y a un riesgo elevado de caídas. La obesidad también se vincula con deterioro de la memoria y las funciones ejecutivas.

Depresión. La pérdida auditiva no tratada puede llevar al aislamiento social y convertirse en una causa de depresión. Tratar la audición es, en muchos casos, también cuidar la salud emocional.

¿Tienes una enfermedad crónica y nunca has hecho una revisión auditiva?

En Centro del Audífono realizamos evaluaciones audiológicas completas, adaptadas a tu historial de salud. Porque escuchar bien no es solo una cuestión de oído: es calidad de vida, autonomía y bienestar general.

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