Hiperacusia: el trastorno que convierte los sonidos cotidianos en algo insoportable

  La hiperacusia es un trastorno auditivo poco común que hace que los sonidos normales resulten intolerablemente intensos. Descubre sus causas, síntomas y opciones de tratamiento.

LEER MÁS

Cuando los sonidos cotidianos se vuelven insoportables

El sonido forma parte esencial de nuestra vida diaria. Es perfectamente normal taparse los oídos cuando el ruido alcanza niveles extremos. Sin embargo, para algunas personas incluso los sonidos más habituales pueden convertirse en una fuente constante de malestar e inquietud. El término médico que utilizan los especialistas del oído para referirse a esta condición es hiperacusia, un trastorno que dificulta gravemente la tolerancia a los ruidos del entorno. Comprender mejor esta condición puede ayudar tanto a quienes la padecen como a sus familias a adoptar medidas que mejoren su calidad de vida.

¿Qué es la hiperacusia y la sensibilidad al sonido?

La hiperacusia es un trastorno caracterizado por una sensibilidad aumentada a los sonidos ambientales cotidianos. No hablamos de sirenas ni de aviones: conversaciones normales, el tráfico o los electrodomésticos del hogar pueden percibirse como ruidos ensordecedores e intrusivos que la mayoría de las personas apenas nota. Quienes padecen hiperacusia experimentan el mundo sonoro como si el volumen estuviera siempre al máximo.

Causas de hiperacusia

Es normal que los sonidos se vuelvan más molestos con la edad. La corteza auditiva que procesa los sonidos en el cerebro se abruma con más facilidad cuando hay un exceso de sonido.

La exposición al ruido laboral aumenta el riesgo de desarrollar hiperacusia y tinnitus. La exposición a un único estallido de intenso ruido puede provocar la hiperacusia. Además, los disparos y fuegos artificiales son también factores desencadenantes 

¿Relación entre hiperacusia y acúfenos?

La hiperacusia también se asocia con acúfenos y pérdida auditiva. Estos tres elementos están relacionados con el ruido. Con acúfenos, escucha ruido cuando no hay sonido. En el caso de la hiperacusia, su cerebro amplifica los sonidos ambientakes muy comunes que luego se perciben como ruido. Y el deterioro de la audición es consecuencia del ruido. La hiperacusia y el acúfeno casi siempre van juntos. Estos trastornos suelen ir acompañados de pérdida de audición. A medida que escucha ruido donde no lo hay, sus oídos pueden zumbar y puede tener problemas de audición. 

La hiperacusia se mide mediante la prueba audiométricas de intensidad sonora. Esta prueba  permite determinar en qué frecuencias los sonidos le resultan desagradables. Si su sensibilidad está por encima del límite normal, tiene hiperacusia. También descubres inmediatamente tu grado de hiperacusia.

Hiperacusia y pérdida auditiva

Padecer hiperacusia no implica tener una capacidad auditiva superior. Sencillamente, significa que existe una dificultad para tolerar sonidos que otros perciben como normales. El problema no radica en oír con mayor agudeza, sino en cómo el sistema auditivo procesa e integra los estímulos sonoros. Cabe destacar que la mayoría de las personas afectadas no presentan pérdida auditiva asociada.

No obstante, si los síntomas tienen su origen en una exposición continuada a ruidos fuertes, ese mismo entorno podría provocar daño auditivo y requerir tratamiento específico para el tinnitus. En tales casos, el uso de protección auditiva es imprescindible para evitar un deterioro mayor.

 

 Vivir con hiperacusia

Vivir con hiperacusia puede afectar profundamente las actividades del día a día. Frecuentar entornos ruidosos como restaurantes o actos sociales se vuelve particularmente difícil. Los lugares de trabajo con ruido ambiental también pueden resultar problemáticos, repercutiendo en el rendimiento laboral y el bienestar general. Tareas tan simples como hacer recados o compartir tiempo con la familia pueden convertirse en situaciones generadoras de ansiedad y angustia.

 El cerebro se habitua a no escuchar sonidos durante varias semanas o meses, pero cuando el paciente se quita los tapones antirruido, todo se percibe con más intensidad y le resulta irritante

Diagnóstico y opciones de tratamiento

El diagnóstico de la hiperacusia y la sensibilidad al sonido requiere una evaluación exhaustiva por parte de un audiólogo o especialista en otorrinolaringología, que habitualmente incluye una prueba de audición y cuestionarios sobre la tolerancia al sonido. Las estrategias de tratamiento varían según la gravedad del trastorno. Dado que no existe ningún método quirúrgico ni farmacológico de eficacia probada, las principales vías de alivio se basan en cambios en el estilo de vida.

La terapia sonora es uno de los enfoques más efectivos: consiste en una exposición gradual y controlada a diferentes sonidos para aumentar progresivamente la tolerancia. El uso de ruido blanco durante el sueño es otra opción recomendable, ya que también contribuye a gestionar el tinnitus, frecuentemente asociado a este trastorno.

Ir al contenido