Es posible disfrutar la música con audífonos, consulta a un profesional.

Beneficios del programa música en el audífono

La música es un elemento esencial en el desarrollo y aprendizaje de los niños/as. No solo ayuda a que los niños/as se relajen, sino que también ayuda a desarrollar la memoria y el sentido de coordinación del bebé.

Además, aquellos niños/as que crecen escuchando música, cantando canciones, y moviéndose al ritmo de la música gozan de un mejor sistema sensorial, creando más enlaces en las conexiones neuronales del cerebro.

Así pues, la música proporcionará:

  • Un aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños/as.
  • Mejora la habilidad para la resolución de problemas matemáticos y de razonamiento complejo.
  • Hace que los niños/as puedan expresarse.
  • Hace que los niños/as puedan interactuar entre sí.

Sin embargo, los diseñadores de audífonos siempre han priorizado hacer la palabra más audible e inteligible, tanto en situaciones tranquilas como silenciosas, especialmente en los modernos audífonos digitales. Así pues, los audífonos que son optimizados para escuchar la palabra, no pueden proporcionar una precisa percepción musical e incluso algunos músicos se quejan que sus audífonos no son tan buenos como los viejos audífonos analógicos, cuando escuchan composiciones musicales.

Además tenemos que tener en cuenta que la percepción del sonido es biaural, necesitamos valorar como los percibimos por nuestros dos oídos, como explicábamos en nuestro artículo Dos oídos mejor que uno

Música y audífonos

Procesamiento de la música en el  audífono digital.

Habitualmente los audífonos son programados sin ningún específico ajuste para la música. Pero, la música no se comporta exactamente igual que la palabra, y tiene distintas propiedades que la separan de otros sonidos ambientales. La dinámica musical presenta unos matices relacionados con el grado de intensidad con que se ejecuta una determinada pieza. Hay que tener en cuenta que la palabra consta de un rango limitado de frecuencias (similar a los tonos), mientras la música tiene un espectro frecuencial más variable y amplio, basado en el instrumento musical. Existen muchas diferencias acústicas entre el habla y la música, y por consiguiente, el audífono puede reaccionar de manera distorsionada cuando la música está presente.

Música y audífonos se puede conseguir

Diferencias entre música y el habla.

Existen un número de diferencias entre la música y el habla. Aquí presentamos las más importantes:

El habla vs el espectro de la música.

El habla tiene un espectro (rango de frecuencias) relativamente uniforme debido a que la fuente proviene del tracto vocal. Mientras que hay diferencias individuales entre los hombres, las mujeres y los niños, la fuente del sonido es similar.  Sin embargo, el espectro del habla se usa como base de las metodologías de programación del audífono para restaurar la audibilidad del habla mediante la amplificación. Sin embargo, la música cuenta con diversas fuentes que son altamente variables por lo que el espectro puede asemejarse al ruido en algunos casos y al habla en otros.

Diferencias de intensidad entre palabra y música.

En general, consideramos el habla suave cuando es de unos 50 dB SPL, el habla en conversaciones es de 65 dB SPL,  y el habla fuerte como unos 80 dB SPL. Los gritos en el habla son de aproximadamente 83 dB SPL. Sin embargo, la música difiere bastante y fácilmente puede alcanzar 105 dB (A), con picos de 120 dB(A).

El habla tiene una relación claramente definida entre la sonoridad e intensidad.  Pero en la música, esta relación es variable, y depende en gran medida del instrumento musical que se está tocando.

Factores cresta entre palabra y música.

El factor cresta se puede describir como la diferencia entre el nivel pico y el nivel promedio (RMS), en otras palabras, la diferencia instantánea entre el pico de la señal y el nivel general. El habla tiene un factor de cresta bastante equilibrado de 12 dB, mientras que la música tiene un factor de cresta de hasta 18 a 20 dB, según el instrumento musical. Esta característica acústica es muy importante para el impacto dinámico de la música. De esta discusión sobre las diferencias entre habla y la música, es fácil deducir porqué estas señales musicales deben ser procesadas de manera diferente al habla.

Estas características dinámicas  crean un desafío para los audífonos digitales. Un audífono digital típicamente comprime los picos de la señal cuando alcanzan 95 dB antes de la conversión de un dominio analógico a dominio digital.  Esto es más que adecuado para incluso el habla fuerte, sin embargó, para los picos de música en vivo, resulta demasiado lento y la música tendrá un sonido comprimido, poco natural y hasta distorsionado.

Música y audífonos con una buena programación

Pruebas auditivas para pre programar los audífonos para la música.

Para programar el programa música se debe de realizar las siguientes pruebas complementarias para obtener un ajuste óptimo.

Audiometría de alta frecuencia. Además de valorar las frecuencias estándar se deben de estudiar las frecuencias 125, 750. 1500, 3000, 6000, 9000 y 10.000 Hz (Hertz)

Medidas supraliminares. Estas pruebas incluyen el umbral de molestia auditiva y el umbral confortable, que aseguraran que la música se percibe de modo confortable. Sin estas pruebas auditivas, la música se puede percibir demasiado aguda o muy intensa.

Timpanometría y umbral de vía ósea. Las disfunciones de oído medio alteran las ondas sonoras de modo diferente a los problemas del oído interno.

Resonancia del canal auditivo. Es importante obtener información del volumen, tamaño y características de resonancia del canal auditivo por medios de pequeños micrófonos y auriculares. Este proceso se denomina medidas en oído real, que muestra exactamente que intensidad de cada frecuencia alcanza la membrana timpánica.

Música y audífonos con una buena programación necesidades técnicas

Características del audífono para el programa música.

Para escuchar la música, el tiempo de procesamiento del audífono deberá ser rápido, y tratar a las señales como un todo, para mantener el equilibrio entre la energía armónica de baja y alta frecuencia, es decir, el rango dinámico entre los sonidos suaves y los intensos. Por ejemplo, los armónicos de alta frecuencia resultan importantes para juzgar el timbre, como, pueden ser, una trompeta y un violín tocando la misma nota musical.

Rango frecuencial de banda ancha

Hasta recientemente la mayoría de los audífonos no podían proporcionar amplificación de modo efectivo por encima de las frecuencias 3000 Hz, lo cual impedía que los audífonos pudieran amplificar los sonidos consonánticos agudos, y por lo tanto era imposible para algunos niños con pérdida en las frecuencias agudas oír los sonidos harmónicos con claridad. En los últimos años los audífonos han mejorado, de modo que, algunos incluso son capaces de amplificar por encima de los 8.000 Hz. Esto ayuda no solamente a comprender la palabra con más claridad, si no también, algunos de los detalles acústicos de la música, que un niño puede no haber oído en años. Sin embargo, si su hijo tiene pérdida auditiva en bajas frecuencias, se le debe de programar de modo específico los sonidos graves.

Múltiples canales.

La mayoría de los audífonos actuales tienen muchos canales. Cada canal representa una porción del rango de frecuencia importante para la comprensión de la palabra. Una ventaja que aportan los múltiples canales es que la ganancia puede programarse de forma distinta para poder reflejar los cambios según la audición. Cuantos más canales posea el audífono la reproducción del sonido será más precisa. Los canales de un audífono son similares a lo que son los ”píxeles” para una fotografía.

Canceladores del feedback acústico

El feedback acústico (pitidos del audífono) es muy útil en el uso diario,  pero se debe de inhabilitar el cancelador del feedback para que no distorsione la música. La música integra señales sonoras tales como las notas de la flauta y piano que pueden asemejarse a un tono puro, y el audífono lo puede confundir como feedback acústico. Así pues, los sistemas de feedback tratan de cancelar estos sonidos, por consiguiente introducen distorsiones sonoras, por lo tanto de debe de inhabilitar el cancelador de feedback.

Reducción de ruido transitorio.

Este sistema reduce los sonidos que son inesperados, impulsivos, de corta duración (milisegundos), pero puede reducir las sutilizas únicas y crescendos de la música, con el consiguiente desacople musical.

Sistemas de compresión.

La tecnología de la compresión ayuda a mantener el sonido dentro del rango de confort del paciente, pero por el contrario puede llegar a comprimir la música. El rango dinámico de la música es la diferencia en energía (decibeles) entre el sonido de nivel más bajo y el sonido más alto. El niño debe ser capaz de oír la música en su rango dinámico musical, pero sin que sobrepasar el umbral de confort.

 

Configuración del micrófono.

Para escuchar música, todas las funciones automáticas tales como la direccionalidad adaptativa necesitan ser desactivadas. En general, para percibir la palabra los audífonos son ajustados en modo direccional para bloquear los sonidos de fondo y conversaciones. No obstante para escuchar la música es preferible ajustar el audífono en modo omnidireccional, debido a que amplifica los sonidos desde todos los lados del usuario del audífono.

 

Sistemas de reducción de ruido.

Los sistemas de reducción de ruido pueden tener un efecto perjudicial sobre la señal musical original, debido a que puede llegar a reducir la intensidad de algunos sonidos que tienen propiedades más estables.

Rango de frecuencia bajas.

La música a menudo ocurre en frecuencias más graves que las utilizadas para comprender la palabra. El programa de música debe ser ajustado para amplificar un rango extendido de frecuencias graves.

Control de volumen.

Si un control de volumen está presente ya sea físicamente  en el audífono o mediante control de volumen, puede ser útil manipularlo dependiendo del nivel de intensidad de la música. La música intensa u otros sonidos pueden tener una calidad sonora menos distorsionada, si el nivel de volumen de la fuente de audio es disminuido mientras el nivel de volumen del audífono se incrementa. Si el audífono no tiene control de volumen es preferible que el usuario del audífono se sienta lejos del altavoz puede ser útil.

Géneros musicales.

Audición de Coros: utilizar el enfatizador del habla y desconectar el sistema de  reducción de ruido.

Orquesta musicales. Desconecte el sistema de realce de la palabra así como de ruido. Estos ajustes pueden comprimir o amortiguar los armónicos de los instrumentos musicales.

Música y audífonos, volver a disfrutarla

Conclusiones

Aunque la mayoría de la tecnología de los audífonos está diseñada para una óptima inteligibilidad de la palabra, otras entradas sonoras, tales como, la música pueden tener un significativo impacto en la experiencia del oyente, especialmente para los amantes de la música. El típico procesamiento de los audífonos puede no proporcionar la mejor calidad sonora para la música, debido a que la música es diferente de la palabra en su rango dinámico y cualidades tonales.

Por consiguiente, se precisa seleccionar unas características acústicas para escuchar la música, así como  programar el audífono con estrategias de procesamiento específicos para la música.