¿Sabías que la osteoporosis puede afectar tu audición?

Quizás ya conoces la osteoporosis como una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Pero lo que quizás no sabías es que también puede afectar tu capacidad de oír. Los estudios demuestran que las personas con osteoporosis tienen casi el doble de probabilidades de sufrir una pérdida auditiva repentina. Una conexión sorprendente que merece atención.


¿Qué es la osteoporosis?

Nuestros huesos están vivos: se renuevan constantemente a lo largo de nuestra vida. La osteoporosis ocurre cuando ese proceso de renovación se ralentiza, haciendo que los huesos se vuelvan más porosos, frágiles y propensos a romperse.

Lo más llamativo es que muchas personas no saben que la tienen hasta que sufren una fractura, normalmente en la muñeca, la cadera o la columna. Afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente a mujeres a partir de la menopausia.


¿Cómo afecta la osteoporosis a la audición?

Dentro del oído medio hay tres huesecillos diminutos, los más pequeños del cuerpo humano, que tienen una función vital: transmiten las vibraciones del sonido hacia el interior del oído para que podamos escuchar. Cuando la osteoporosis debilita estos pequeños huesos, esa transmisión puede verse alterada, dificultando la audición.

Además, la osteoporosis se ha asociado a un tipo concreto de pérdida auditiva llamada hipoacusia neurosensorial súbita, que se caracteriza por:

  • Aparecer de golpe, en horas o pocos días
  • Afectar habitualmente a un solo oído
  • Ir acompañada a veces de pitidos o sensación de taponamiento
  • Ser potencialmente reversible si se trata a tiempo

Un estudio con más de 40.000 personas demostró que quienes padecen osteoporosis tienen un 76% más de riesgo de sufrir este tipo de pérdida auditiva. En el caso de las mujeres, el riesgo es aún mayor.


Señales de alerta: ¿cuándo consultar?

Acude a tu médico o audiólogo lo antes posible si notas alguno de estos síntomas, especialmente si tienes osteoporosis:

  • Pérdida de audición repentina en uno o ambos oídos
  • Pitidos o zumbidos que no existían antes
  • Sensación de oído tapado sin causa aparente
  • Dificultad para entender conversaciones en ambientes ruidosos

La pérdida auditiva súbita es una urgencia médica. Cuanto antes se trate, mayores son las posibilidades de recuperación.


¿Qué puedes hacer para protegerte?

La buena noticia es que hay medidas sencillas que pueden marcar una gran diferencia:

Cuida tus huesos

  • Aumenta el consumo de alimentos ricos en calcio: lácteos, sardinas, almendras, brócoli
  • Asegura un buen nivel de vitamina D, especialmente en invierno
  • Haz ejercicio regularmente: caminar, nadar o ir en bicicleta ayuda a mantener la fortaleza ósea
  • Habla con tu médico sobre tu densidad ósea si tienes más de 50 años

Cuida tu audición

  • Incluye una revisión auditiva en tus chequeos anuales, igual que te mides la tensión o te haces un análisis de sangre
  • Evita la exposición prolongada a ruidos fuertes
  • Si usas auriculares, modera el volumen

Mantén una comunicación abierta con tu médico, si tienes osteoporosis, coméntale cualquier cambio en tu audición, por pequeño que parezca. Y si tienes problemas auditivos, infórmale también de tu salud ósea. Ambas condiciones están más conectadas de lo que parece.


En resumen

La osteoporosis y la pérdida auditiva comparten más vínculos de los que imaginamos. Conocer esta relación te permite actuar antes de que aparezcan los síntomas, protegiendo tanto tus huesos como tu capacidad de escuchar el mundo que te rodea.

 

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