La mayoría de los incidentes de ingestión de cuerpos extraños en niños ocurren en el entorno doméstico. En el contexto actual de rápida proliferación de dispositivos electrónicos de pequeño formato, las pilas de botón están cada vez más presentes en los hogares y resultan accesibles para los niños en edad preescolar. Estos elementos alimentan tanto productos de uso cotidiano como un número creciente de juguetes infantiles. Su superficie brillante y su tamaño reducido las convierten en objetos de especial atractivo para los niños en fase de exploración sensorial. Con frecuencia, además, se encuentran integradas en dispositivos sin que sean visibles para los cuidadores, lo que dificulta su identificación y control.
Medidas preventivas recomendadas
- Realice una revisión del hogar para identificar todos los juguetes y dispositivos que contengan pilas de botón.
- Almacene las pilas, tanto nuevas como usadas, fuera del alcance y la visibilidad de los menores.
- Revise el etiquetado y las instrucciones de seguridad de los productos antes de adquirirlos. Preste especial atención al pictograma ISO 7010 (señal M055): «Mantener fuera del alcance de los niños».
- Priorice la adquisición de juguetes con marcado CE y compartimentos de pilas con cierre de seguridad.
- Tras sustituir las pilas de un dispositivo, verifique que el compartimento queda correctamente cerrado.
- No almacene pilas de botón junto a medicamentos ni en pastilleros. Su morfología similar puede inducir a confusión, especialmente en personas mayores o en situaciones de escasa iluminación.
- Deposite las pilas usadas en los puntos de recogida habilitados para su reciclaje. Una gestión inadecuada de los residuos aumenta el riesgo de exposición accidental.
- No cambie las pilas de dispositivos o juguetes en presencia de niños.
- Evite adquirir pilas sueltas; opte por envases de tipo blíster, cuya apertura resulta más difícil para los niños.
Actuación ante sospecha de ingestión
Ante cualquier sospecha de ingestión de una pila de botón —incluso si el episodio no ha sido presenciado directamente—, se recomienda:
- Acudir de inmediato al servicio de urgencias hospitalario, sin esperar a la aparición de síntomas. La ausencia de sintomatología inicial no excluye la presencia de daño tisular en curso.
- Llevar consigo el dispositivo o el embalaje original que contenía la pila, para facilitar la identificación del tipo y la composición química de la batería.
- No administrar alimentos ni líquidos hasta que se haya realizado una exploración radiológica que confirme o descarte la presencia del cuerpo extraño.
- No inducir el vómito bajo ninguna circunstancia, ya que podría agravar las lesiones durante el tránsito retrógrado de la pila.
- En caso de duda, contacte con su centro de toxicología de referencia para orientación especializada.
Conclusiones:
Las pilas de botón, incluso las agotadas, pueden generar corriente eléctrica residual al entrar en contacto con fluidos corporales como la saliva o el moco. Esta reacción electroquímica produce hidróxido sódico (sosa cáustica) de forma local, capaz de provocar lesiones cáusticas graves en la mucosa esofágica en un período de tan solo dos horas. El daño tisular puede progresar a perforación esofágica, fístula traqueoesofágica o lesión vascular mayor, con riesgo vital para el paciente.